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Teoría Monetaria de Bondone. Cuadros resumen.

En primer lugar hay que situar la Teoría Monetaria en contexto.  La teoría monetaria es un subconjunto teórico de la Teoría del Intercambio (por cierto que el cuadro sería más completo si desarrollara el trueque a crédito) :

Fuente: Capitalismo y Moneda (Carlos Bondone)

Y esta es la comparativa teórica de la Teoría Monetaria de Bondone con austriacos y con las principales corrientes de pensamiento económico.

Fuente: Causalidad Monetaria (Carlos Bondone)

¿Por qué la teoría monetaria de Bondone supera a la de Mises?

Siguiendo con el debate del post anterior, voy a hacer una comparativa de la propuesta de Bondone en confrontación con la de Mises.

En su libro Teoría de la Moneda y el Crédito (TMC) Mises ya hace una clasificación monetaria confusa, otorgando la categoría de dinero (money proper o money in the narrower sense) al commodity money, al credit money y al fiat money.  Pero a pesar de todo en este punto su postura es más cercana a Menger y a lo que casi 100 años más tarde propondrá Bondone, veamos un fragmento de su texto:

“…We may give the name commodity money to that sort of money that is at the same time a commercial commodity; and the name fiat money to money that comprises things with a special legal qualification. A third category may be called credit money, this being that sort of money which constitutes a claim against any physical or legal person. But these claims must not be both payable on demand and absolutely secure; if they were, there could be no difference between their value and that of the sum of money to which they referred, and they could not be subjected to an independent process of valuation on the part of those who dealt with them. In some way or other the maturity of these claims must be postponed to some future time. It can hardly be contested that fiat money in the strict sense of the word is theoretically conceivable. The theory of value proves the possibility of its existence. Whether fiat money has ever actually existed is, of course, another question, and one that cannot offhand be answered affirmatively. It can hardly be doubted that most of those kinds of money that are not commodity money must be classified as credit money. But only detailed historical investigation could clear this matter up….” (The Theory of Credit and Money, Chapter 3)

Desafortunadamente en Acción Humana la cosa empeora, y Mises asegura que cuando se suspende la convertibilidad de un billete convertible (sustituto monetario según él), entonces pasa a la categoría de “credit money”, y que si la convertibilidad se suspende definitivamente, entonces pasa a la categoría de “fiat money”.

Si en TMC se inclinaba por decir que si la moneda fiat alguna vez existió era en realidad moneda crédito, en acción humana afirma que la inconvertibilidad definitiva transforma a la moneda en fiat en bien presente, anticipándose casi dos décadas a calificar como moneda fiat, y por tanto bien presente, al dólar post 1971.

La gran diferencia entre la propuesta de Bondone y de Mises es que el primero advierte el concepto de crédito irregular, y justifica el valor de la moneda fiat por su condición de crédito.  Y es una justificación puramente teórica,  y no histórica como el Teorema de Regresión de Mises.

Puede ser que aun repitiendo la historia mil veces la moneda fiat apareciese a raiz de la inconvertibilidad de una moneda redimible, de la misma forma que podríamos decir que aun repitiendo mil veces la historia se descubrirá antes el cuchillo de piedra o hueso antes que el cuchillo de metal.    Pero no por ello debemos justificar ni condicionar la existencia del cuchillo de metal a la existencia previa del cuchillo de hueso, ni mucho menos condicionar la utilidad o el valor del cuchillo de metal a la del cuchillo de hueso.

Esá claro que algo muy especial tenía para Mises la utilidad monetaria, ya que según él, el mercado era incapaz de evaluarla sin tener ninguna referencia de valor previa (sección 4, capítulo 17 de Human Action):

Neither a buyer nor a seller could judge the value of a monetary unit if he had no information about its exchange value–its purchasing power–in the immediate past.”

No veo donde puede estar la justificación teórica de esta afirmación.   Por eso no debe extrañarnos que el mercado no tuviese el más mínimo problema en ponerse manos a la obra en descubrir y generar precios de Bitcoin en cuanto advirtió su utilidad monetaria.  Pero Bitcoin no es más que una simple anécdota histórica, eso es lo de menos, el problema es que no creo que Mises demostrara lo que dice en esa frase.

Dicho esto, ¿que razones hay para descartar la propuesta teórica de Mises en favor de la de Bondone?  Voy a intentar resumir las razones más destacables en la siguiente tabla.

Sin duda, las dos razones más importantes son que en la propuesta de Bondone no es necesario desarrollar teoría especial para la moneda, ni tampoco es necesario salir de la Teoría del Valor Subjetivo o recurrir a razonamientos históricos.

 

¿Podría la moneda fiat comenzar a circular desde cero?

Sin duda alguna.

Hace un tiempo que tenía pendiente escribir este post, con la idea de organizar las ideas surgidas de un interesantísimo intercambio que tuve con Nicolás Cachanosky en el blog Punto de Vista Económico.  Basicamente el ejercicio que tratábamos de hacer es si era viable desde un punto de vista teórico que un banco comenzase a emitir moneda fiat sin ningún ratio de conversión con alguna otra moneda que existiera previamente.

En este post, a esta nueva moneda fiat la llamaremos FNueva, y para hacer el ejemplo lo más simple posible, pongamos que el intento de poner FNueva en circulación lo hacemos en una economía que no ha conocido el dinero y realiza todos los intercambios vía trueque.

Esto quiere decir que carecemos de una unidad de cuenta estándar para representar las relaciones de intercambio, es decir, no tenemos precios monetarios.  Pero sin embargo si tenemos precios “a secas”. Por ejemplo, un huevo por dos tomates, 20 sacos de trigo por una carreta, etc….

Bien, imaginemos que yo mismo soy quien pretende ser el emisor de FNuevas, y las emito porque quiero comprar 10 tomates a mi vecino el hortelano, y lo único que yo tengo para ofrecerle es trigo, que a él no le interesa.  Pero sin embargo el hortelano si tiene prisa por deshacerse de sus tomates antes de que se echen a perder.

¿Cuantas monedas emito? Pues por ejemplo 100 FNuevas.   Como es el primer intercambio con esta moneda, la cantidad es totalmente arbitraria, ya que no importa la cantidad de FNuevas que acuerde con el hortelano, el valor de éstas siempre será el valor de los 10 tomates en el momento del intercambio (como si se tratara de una “foto” del valor de esos 10 tomates en ese momento).  Es importante notar que los tomates ya están relacionados con todos los precios de la economía, por tanto las 100 FNuevas se “conectan” al resto de la economía en el mismo instante que se intercambian por 10 tomates (justo en este punto “desmontamos” el teorema de regresión de Mises).   Eso si, una vez realizado el primer intercambio me tengo que ceñir al valor fijado en caso de emitir más FNuevas, o si no el hortelano jamás volverá a hacer negocios conmigo.

¿Y porque habría de aceptar el hortelano mis 100 FNuevas a cambio de sus tomates?   Pues aquí entramos con mi postura, en la que sostengo que las FNuevas circularán gracias a su naturaleza de pasivo.   El hortelano podría estar dispuesto a aceptar mis Fnuevas siempre que yo me comprometa a recomprárselas por el contravalor correspondiente, que podrían ser 10 tomates, 5 huevos o cualquier otro bien que para el hortelano represente un valor equivalente al que tenían (nótese el tiempo pasado del verbo tener) los 10 tomates en el momento que me los entregó a cambio de mis 100 FNuevas.   Es decir, siempre que yo me tome la recompra de las 100 FNuevas como una obligación.

El día que yo le recompre las 100 FNuevas al hortelano (vendiéndole cualquier bien o servicio que él necesite), toda la transacción quedará saldada y tanto yo como el hortelano estaremos satisfechos.    A raíz de esta experiencia y aprovechando mi solvencia y prestigio se me ocurre ofrecer esta modalidad de pago a distintos vecinos, e incluso animado por el éxito y ante la insistente demanda decido emitir FNuevas para prestarlas a otros vecinos, siempre que éstos se comprometan a devolverme las FNuevas y así pueda retirarlas de circulación (de otro modo, las FNuevas perderían su valor precipitadamente).   Acaba de nacer el banco emisor de FNuevas!, y su éxito dependerá de la diligencia a la hora de emitir FNuevas en nombre de otros agentes.  O lo que es lo mismo, que los bienes que mantenga en mi activo (préstamos a mis vecinos y otros bienes) respalden adecuadamente a los billetes emitidos.

En este ejemplo, las FNuevas reflejan la esencia del concepto “Crédito Irregular” que propone Carlos Bondone, que es todo aquel crédito para el que no se determina el bien que lo cancela, o su calidad o su cantidad o en que fecha.   Además, tal y como propone también Carlos Bondone, todo aquel que acepte este ejemplo como viable, se dará cuenta de lo innecesario del teorema de regresión de Mises como justificación teórica (que no histórica) del valor de la moneda fiat.

Manuel Polavieja.