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Bienes presentes y bienes futuros

Según la Teoría del Tiempo Económico de Carlos Bondone, toda moneda que no sea un bien presente solo puede ser crédito.   Esta sentencia es contundente, pero para poder interpretarla con precisión es necesario saber que es un bien presente y que es un bien futuro.

Vamos a partir de las siguientes premisas:

  • Bien: cosa útil a las necesidades humanas.
  • Bien económico: bien escaso, es decir, la cantidad existente de un bien es inferior a la demandada.
  • Por axioma: no existe bien económico sin propietario ni propietario sin bien económico.
  • Bien económico presente: bien económico que existe en el momento presente del propietario.
  • Bien económico futuro: bien económico que será presente en tiempo futuro del propietario.

Es importante tener en cuenta el axioma “bien económico <-> propietario”.  Esto quiere decir que lo determinante en esta clasificación no es que un bien exista o no, sino que exista y además sea propiedad del agente en cuestión. Por ejemplo, si yo tengo derecho a que se me entregue una onza de oro dentro de un mes, esa onza de oro es para mi un bien futuro independientemente de que esa onza exista hoy o no.

Si el derecho a reclamar¹ la onza de oro se documentara o titulizara, ese documento o título lo calificaremos como bien futuro.   Es evidente que el derecho, titulizado o no, existe en el presente, es útil en el presente, y tiene valor en el presente.  Pero sería muy confuso calificarlo como bien presente puesto que la única razón de su existencia es representar en el presente a un bien futuro.

La diferencia entre bien económico presente y bien económico futuro es importantísima. Especialmente cuando se trata de bienes futuros que tienen un carácter contractual (obligaciones y/o promesas).

El valor subjetivo de un bien presente no tiene por qué depender de ningún agente distinto al que lo valora. Por el contrario, el valor subjetivo de un bien futuro de origen contractual depende si o si de las vicisitudes del agente obligado, además de la valoración del mercado, por supuesto.

Por ejemplo, yo puedo evaluar las propiedades de una onza de oro independientemente de quien la produjo. Incluso su productor podría haber quebrado o haber fallecido y en la gran mayoría de los casos (dejo aparte el coleccionismo) eso no cambiará las propiedades y la utilidad de una onza de oro. Lo mismo podemos decir del trigo, la plata, la sal o la gasolina.

Sin embargo, ¿Que pasa con un bien futuro de origen contractual como un bono, un pagaré o una moneda fiat cuando su emisor quiebra? Pues que con toda probabilidad el valor de mercado del papelito cambiará radicalmente, cuando el papelito en sí sigue siendo el mismo.

Conclusión

La enorme diferencia es que el valor de los bienes presentes depende única y exclusivamente del mercado, mientras que en el caso de los bienes futuros contractuales hay un único agente (el emisor) que puede influir más en el valor del bien que todo el mercado en su conjunto.

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¹ Los títulos de propiedad, como los certificados de depósito, no son derechos a reclamar bienes presentes sino una representación contractual de la propiedad.  Un título de propiedad demuestra la propiedad del bien presente, pero no habilita a su poseedor a que un tercero le entregue en propiedad el bien presente en cuestión, puesto que el bien presente ya es de su propiedad.

Teoría Monetaria de Bondone. Cuadros resumen.

En primer lugar hay que situar la Teoría Monetaria en contexto.  La teoría monetaria es un subconjunto teórico de la Teoría del Intercambio (por cierto que el cuadro sería más completo si desarrollara el trueque a crédito) :

Fuente: Capitalismo y Moneda (Carlos Bondone)

Y esta es la comparativa teórica de la Teoría Monetaria de Bondone con austriacos y con las principales corrientes de pensamiento económico.

Fuente: Causalidad Monetaria (Carlos Bondone)

¿Por qué la teoría monetaria de Bondone supera a la de Mises?

Siguiendo con el debate del post anterior, voy a hacer una comparativa de la propuesta de Bondone en confrontación con la de Mises.

En su libro Teoría de la Moneda y el Crédito (TMC) Mises ya hace una clasificación monetaria confusa, otorgando la categoría de dinero (money proper o money in the narrower sense) al commodity money, al credit money y al fiat money.  Pero a pesar de todo en este punto su postura es más cercana a Menger y a lo que casi 100 años más tarde propondrá Bondone, veamos un fragmento de su texto:

“…We may give the name commodity money to that sort of money that is at the same time a commercial commodity; and the name fiat money to money that comprises things with a special legal qualification. A third category may be called credit money, this being that sort of money which constitutes a claim against any physical or legal person. But these claims must not be both payable on demand and absolutely secure; if they were, there could be no difference between their value and that of the sum of money to which they referred, and they could not be subjected to an independent process of valuation on the part of those who dealt with them. In some way or other the maturity of these claims must be postponed to some future time. It can hardly be contested that fiat money in the strict sense of the word is theoretically conceivable. The theory of value proves the possibility of its existence. Whether fiat money has ever actually existed is, of course, another question, and one that cannot offhand be answered affirmatively. It can hardly be doubted that most of those kinds of money that are not commodity money must be classified as credit money. But only detailed historical investigation could clear this matter up….” (The Theory of Credit and Money, Chapter 3)

Desafortunadamente en Acción Humana la cosa empeora, y Mises asegura que cuando se suspende la convertibilidad de un billete convertible (sustituto monetario según él), entonces pasa a la categoría de “credit money”, y que si la convertibilidad se suspende definitivamente, entonces pasa a la categoría de “fiat money”.

Si en TMC se inclinaba por decir que si la moneda fiat alguna vez existió era en realidad moneda crédito, en acción humana afirma que la inconvertibilidad definitiva transforma a la moneda en fiat en bien presente, anticipándose casi dos décadas a calificar como moneda fiat, y por tanto bien presente, al dólar post 1971.

La gran diferencia entre la propuesta de Bondone y de Mises es que el primero advierte el concepto de crédito irregular, y justifica el valor de la moneda fiat por su condición de crédito.  Y es una justificación puramente teórica,  y no histórica como el Teorema de Regresión de Mises.

Puede ser que aun repitiendo la historia mil veces la moneda fiat apareciese a raiz de la inconvertibilidad de una moneda redimible, de la misma forma que podríamos decir que aun repitiendo mil veces la historia se descubrirá antes el cuchillo de piedra o hueso antes que el cuchillo de metal.    Pero no por ello debemos justificar ni condicionar la existencia del cuchillo de metal a la existencia previa del cuchillo de hueso, ni mucho menos condicionar la utilidad o el valor del cuchillo de metal a la del cuchillo de hueso.

Esá claro que algo muy especial tenía para Mises la utilidad monetaria, ya que según él, el mercado era incapaz de evaluarla sin tener ninguna referencia de valor previa (sección 4, capítulo 17 de Human Action):

Neither a buyer nor a seller could judge the value of a monetary unit if he had no information about its exchange value–its purchasing power–in the immediate past.”

No veo donde puede estar la justificación teórica de esta afirmación.   Por eso no debe extrañarnos que el mercado no tuviese el más mínimo problema en ponerse manos a la obra en descubrir y generar precios de Bitcoin en cuanto advirtió su utilidad monetaria.  Pero Bitcoin no es más que una simple anécdota histórica, eso es lo de menos, el problema es que no creo que Mises demostrara lo que dice en esa frase.

Dicho esto, ¿que razones hay para descartar la propuesta teórica de Mises en favor de la de Bondone?  Voy a intentar resumir las razones más destacables en la siguiente tabla.

Sin duda, las dos razones más importantes son que en la propuesta de Bondone no es necesario desarrollar teoría especial para la moneda, ni tampoco es necesario salir de la Teoría del Valor Subjetivo o recurrir a razonamientos históricos.

 

¿Es la moneda fiat un pasivo? Sin duda.

A raiz del interesantísimo debate entre Juan Ramón Rallo y Paco Capella sobre si la moneda fiat es un pasivo o no, se me ha ocurrido la siguiente reflexión y así retomar la actividad del blog que lo tenía muy abandonado.

Partiendo de la base de que desde el enfoque de la TTE la moneda fiat es claramente un pasivo, quisiera destacar el gran problema contable y grandísimo problema de teoría económica que implicaría considerar la moneda fiat un activo que no es el pasivo de nadie.  Es decir, un bien presente.   Por simplificar, en mi razonamiento voy a realizar una contabilidad simple (no por partida doble) y por unidades físicas, sin valoración de ningún tipo.

Si elaboramos un inventario de todos los bienes presentes de la economía en un momento dado, y los contabilizamos por unidades sin pretender precisar su valor, tendremos un stock de riqueza total que podemos llamar W (riqueza). Excluimos de ese stock los bienes libres, aquellos que son útiles pero por su abundancia nadie los posee y por tanto no son susceptibles de intercambio, pero como al ser útiles también son valiosos a eso otro conjunto de bienes libres lo llamaremos W ’.

Evidentemente los activos que a su vez son pasivos de otro agente, no pueden entrar en este inventario, pues entonces estaríamos contabilizándolos doblemente.

Nótese que en este planteamiento de contabilizar unidades, la riqueza será mayor en tanto en cuanto existan mayor número de unidades de bienes, independientemente de su valor subjetivo marginal. Incluso si un bien aumentara tanto sus unidades que dejase de ser un bien económico para ser un bien libre (como el aire), el agregado W + W ’ crecería.

Si consideramos la moneda fiat un pasivo, no tendrá ningún efecto sobre W o W’ ya que al ser un bien futuro (crédito) no entran en nuestro inventario porque la moneda fiat solo circulará si alguien acepta entregar bienes presentes a cambio de ella, otorgando crédito al emisor de la moneda.

Sin embargo, si consideramos la moneda fiat un bien presente, nos veríamos obligados a aceptar que por el hecho de emitir más unidades de moneda fiat, W será mayor. Es decir, que si emitimos más moneda fiat somos automáticamente más ricos.

Imprimir un billete de 1 millón de dólares tendría exactamente el mismo coste que imprimir un billete de 1 billón (si escribimos la cantidad en letra). Sin embargo, estamos multiplicando por 1 millón el número de unidades de bienes en cada billete que imprimimos.  Es decir, producir ingentes unidades de bienes adicionales no implicaría ni trabajo, ni tiempo, ni recursos adicionales. La ciencia económica dejaría de existir ya que habríamos acabado con uno de sus axiomas fundamentales: Que los recursos son escasos.

Evidentemente sabemos que esto no puede ser así. Y se demuestra porque a diferencia de cualquier otro bien presente, si las unidades de moneda fiat aumentasen tanto que no fuese necesario poseerlas por ser de libre disposición, no pasarían a ser bienes libres sino que dejarían de ser bienes. W no aumentaría. Y tampoco W ’ porque a diferencia del aire o del oro en cantidades ingentes (que seguiría siendo útil), la única utilidad de la moneda fiat, ser medio de pago, habría desaparecido.

Paco Capella podría decir entonces que Bitcoin solo tiene utilidad monetaria, y por tanto estaría en la misma situación que la moneda fiat. No, porque aun aplicando economía de escala para producir adicionales cantidades de Bitcoins es necesario consumir adicionales recursos, e incluso llegado a una cantidad límite (20 millones), el coste (en unidades de otros bienes, por ejemplo energía) de producir más Bitcoins sería infinito.

Al contrario que la moneda fiat, considerar Bitcoin un bien presente de ninguna forma llevaría a cuestionar el axioma de los recursos escasos.

Pero lo más importante: Contabilizar la moneda fiat como lo que es: un pasivo, tampoco.

Las Bitcoin siguen dando guerra

Hace ya algo más de un año que dedicamos dos o tres post a las Bitcoins, y siguen dando guerra.  A día de hoy cotizan a $12.      El reto que Bitcoin tiene por delante, que no es otro que convertirse en moneda, es extremadamente difícil.   Y aun si tuviese éxito en un futuro y siendo muy optimistas se estabilizase por ejemplo en $80, es más que probable que previamente vuelva a visitar cotas mucho más bajas que las actuales en su cotización contra el dólar.    Y esto es debido a que por su novedad, descubrir su precio es una tarea compleja que conllevará mucha prueba y error por parte del mercado, como ya señalamos aquí (punto 2).

Hoy quería hacer referencia a dos artículos sobre Bitcoins, uno de Juan Ramón Rallo y otro de José Luis Ricón.   Coincido bastante con las apreciaciones de José Luis, y gracias a la re-lectura de ambos me parece interesante resaltar las siguientes ideas, no necesariamente relacionadas con los artículos referidos:

  • Bitcoin es ante todo una moneda criptográfica, no electrónica.   Las Bitcoins son la representación electrónica de una serie de propiedades criptográficas o matemáticas.   De la misma forma que goldmoney es la representación electrónica de un certificado de depósito de oro.
  • A diferencia de la moneda basada en crédito que sencillamente se crea o emite, las Bitcoin se producen o descubren (se podría asimilar, de forma muy simplificada, a la búsqueda de nuevos números primos).   En este sentido cabe insistir que la parte importante de su producción no es su representación si no el proceso de cálculo necesario para descubrirla.  Igual que en el caso de los dólares actuales la clave de su existencia es la participación de un deudor, un bien presente y el propietario del bien presente o acreedor, y lo de menos es su representación en papel o en los registros contables de un banco.
  • Las Bitcoin son un concepto matemático, que no por intangible es menos real que el oro.  Está claro que la tangibilidad o intangibilidad no es un criterio para decidir si algo es un bien presente o no, ni tampoco tendríamos porque inferir que un bien intangible es menos útil o valioso que uno tangible, solo por el hecho de ser intangible.

Como reflexión final, añadiría que aunque las bitcoin se podrían “bancarizar” de momento son principalmente una moneda al portador, y además no son el pasivo de nadie.    Y a diferencia de la moneda fiat “pura” (como los Greenbacks de la época de Abraham Lincoln), no dependen de ningún emisor ni de su diligencia o disciplina a la hora de regular la moneda.   Esta dependencia, por cierto, es la que desnuda la naturaleza de crédito de aquella moneda fiat “pura”, tal y como señaló Mises (1912 p. 61).

Al contrario que la moneda fiat y de la misma forma que el oro, las Bitcoins una vez producidas son independientes de su productor/emisor, éste ya puede desaparecer o caer en la más absoluta de las ruinas, que no tiene por qué afectar a su valor ni a su cantidad.   En lo que se refiere a la producción del oro o las Bitcoins, solo un gran cambio en la capacidad del hombre para doblegar las propiedades matemáticas de las Bitcoin o las propiedades físicas del oro podrían afectar significativamente a su cantidad, y por tanto a su valor.

Manuel Polavieja.

Prohibición de cortos: Demagogia y Populismo por los cuatro costados.

Hoy día 23 de Julio se ha dado orden a la CNMV para que prohiba la toma de posiciones cortas en cualquier valor español.   Esta clase de medidas no es nueva, aunque España se lleva la palma en lo que se refiere a este tipo de normas porque incluso sin la prohibición expresa de hoy, la ley española ha sido siempre una de las más restrictivas en lo que se refiere a posiciones cortas.  Y por cierto, eso no ha impedido que el comportamiento de nuestro mercado sea mucho peor que las de otros paises.

Como dice el título de este post la medida es efectiva en lo que se refiere a populismo, pero totalmente contraproducente en el objetivo que supuestamente pretende, que es “estabilizar” los mercados. Es decir, conseguir que la bolsa deje de bajar.

En primer lugar porque los especuladores que adoptan posiciones cortas son siempre potenciales compradores, ya que si quieren recoger beneficios y cerrar su operación necesitan comprar.   En los días de pánico son precisamente ellos los que salen a comprar.

En segundo lugar, y como consecuencia del argumento anterior, los inversores que tienen posiciones abiertas en el mercado pasan a ser únicamente potenciales vendedores, para equilibrar ese potencial vendedor habrá que atraer nuevos compradores al mercado.  ¿Está el mercado español en condiciones de atraer más compradores y equilibrar ese potencial artificialmente inclinado hacia la venta?

En tercer lugar, tenemos multitud de ejemplos donde los accionistas de referencia han comprado acciones a crédito ya sea a título personal o vía Oferta Pública de Adquisición:  SOS, Metrovacesa, Colonial, Iberdrola / ACS, Repsol / Sacyr Vallehermoso, Martinsa Fadesa, Reyal Urbis, ¿seguimos?   La presión vendedora en estas compañías es descomunal, muchas han caido más de un 95% con respecto a sus máximos históricos.  Por supuesto, esta presión vendedora está directamente relacionada con esas insostenibles compras a crédito que se hicieron en la época de la burbuja.

Cuarto, cuando un inversor decide ponerse corto en una compañía, el número de títulos al que tiene acceso para vender es limitado (los tiene que pedir prestados) mientras que los inversores que adoptan posiciones largas pueden disponer de cantidades de crédito en una proporción muchísimo mayor, cortesía de nuestros Bancos Centrales y sus monedas fiduciarias y de la reserva fraccionaria.   Por tanto, ante tal desequilibrio de fuerzas entre alcistas y bajistas, muy mal tiene que estar una compañía para que un especulador bajista decida correr el riesgo de ponerse corto en ella.   Especialmente cuando las pérdidas potenciales por una posición corta son ilimitadas.  Muchos especuladores bajistas no solo pierden, sino que se arruinan.

Quinto y más importante.    Los descensos de la bolsa son un síntoma de la crisis, no una causa.  La causa de esta crisis es el mórbido exceso de endeudamiento de la economía acumulado a lo largo de muchas décadas.   Y el endeudamiento no es otra cosa que vender un dinero que no se tiene, es decir, adoptar posiciones cortas contra la moneda.   Los políticos siguen con la mentalidad de la burbuja, se sigue  fomentando vender un dinero que no se tiene (endeudarse) mientras que se limita o prohíbe el único contrapeso natural del mercado al endeudamiento excesivo, que son precisamente las posiciones cortas en activos.

La consecuencia más inmediata de esta medida es que la bolsa española perderá muchísima liquidez, porque los operadores a corto plazo dejarán de participar en ella.   La razón de ser de la bolsa es la liquidez, sin ella pierde gran parte de su atractivo.    Pero se ve que el populismo y la demagogia son más importantes, incluso si para ello hay que llevarse por delante el mercado financiero.

¿Podría la moneda fiat comenzar a circular desde cero?

Sin duda alguna.

Hace un tiempo que tenía pendiente escribir este post, con la idea de organizar las ideas surgidas de un interesantísimo intercambio que tuve con Nicolás Cachanosky en el blog Punto de Vista Económico.  Basicamente el ejercicio que tratábamos de hacer es si era viable desde un punto de vista teórico que un banco comenzase a emitir moneda fiat sin ningún ratio de conversión con alguna otra moneda que existiera previamente.

En este post, a esta nueva moneda fiat la llamaremos FNueva, y para hacer el ejemplo lo más simple posible, pongamos que el intento de poner FNueva en circulación lo hacemos en una economía que no ha conocido el dinero y realiza todos los intercambios vía trueque.

Esto quiere decir que carecemos de una unidad de cuenta estándar para representar las relaciones de intercambio, es decir, no tenemos precios monetarios.  Pero sin embargo si tenemos precios “a secas”. Por ejemplo, un huevo por dos tomates, 20 sacos de trigo por una carreta, etc….

Bien, imaginemos que yo mismo soy quien pretende ser el emisor de FNuevas, y las emito porque quiero comprar 10 tomates a mi vecino el hortelano, y lo único que yo tengo para ofrecerle es trigo, que a él no le interesa.  Pero sin embargo el hortelano si tiene prisa por deshacerse de sus tomates antes de que se echen a perder.

¿Cuantas monedas emito? Pues por ejemplo 100 FNuevas.   Como es el primer intercambio con esta moneda, la cantidad es totalmente arbitraria, ya que no importa la cantidad de FNuevas que acuerde con el hortelano, el valor de éstas siempre será el valor de los 10 tomates en el momento del intercambio (como si se tratara de una “foto” del valor de esos 10 tomates en ese momento).  Es importante notar que los tomates ya están relacionados con todos los precios de la economía, por tanto las 100 FNuevas se “conectan” al resto de la economía en el mismo instante que se intercambian por 10 tomates (justo en este punto “desmontamos” el teorema de regresión de Mises).   Eso si, una vez realizado el primer intercambio me tengo que ceñir al valor fijado en caso de emitir más FNuevas, o si no el hortelano jamás volverá a hacer negocios conmigo.

¿Y porque habría de aceptar el hortelano mis 100 FNuevas a cambio de sus tomates?   Pues aquí entramos con mi postura, en la que sostengo que las FNuevas circularán gracias a su naturaleza de pasivo.   El hortelano podría estar dispuesto a aceptar mis Fnuevas siempre que yo me comprometa a recomprárselas por el contravalor correspondiente, que podrían ser 10 tomates, 5 huevos o cualquier otro bien que para el hortelano represente un valor equivalente al que tenían (nótese el tiempo pasado del verbo tener) los 10 tomates en el momento que me los entregó a cambio de mis 100 FNuevas.   Es decir, siempre que yo me tome la recompra de las 100 FNuevas como una obligación.

El día que yo le recompre las 100 FNuevas al hortelano (vendiéndole cualquier bien o servicio que él necesite), toda la transacción quedará saldada y tanto yo como el hortelano estaremos satisfechos.    A raíz de esta experiencia y aprovechando mi solvencia y prestigio se me ocurre ofrecer esta modalidad de pago a distintos vecinos, e incluso animado por el éxito y ante la insistente demanda decido emitir FNuevas para prestarlas a otros vecinos, siempre que éstos se comprometan a devolverme las FNuevas y así pueda retirarlas de circulación (de otro modo, las FNuevas perderían su valor precipitadamente).   Acaba de nacer el banco emisor de FNuevas!, y su éxito dependerá de la diligencia a la hora de emitir FNuevas en nombre de otros agentes.  O lo que es lo mismo, que los bienes que mantenga en mi activo (préstamos a mis vecinos y otros bienes) respalden adecuadamente a los billetes emitidos.

En este ejemplo, las FNuevas reflejan la esencia del concepto “Crédito Irregular” que propone Carlos Bondone, que es todo aquel crédito para el que no se determina el bien que lo cancela, o su calidad o su cantidad o en que fecha.   Además, tal y como propone también Carlos Bondone, todo aquel que acepte este ejemplo como viable, se dará cuenta de lo innecesario del teorema de regresión de Mises como justificación teórica (que no histórica) del valor de la moneda fiat.

Manuel Polavieja.

El BCE, ese “gran” compañero de viaje de los inversores en Bonos periféricos.

Después de casi 5 años de crisis, las medidas monetarias expansivas han llevado al apalancamiento del BCE al límite de lo insostenible.   Como dicen en Zerohedge, el BCE es el mayor Hedge Fund de Europa.   Y este gran apalancamiento, de la misma forma que le sucede a los bancos españoles, hace que en un balance tan grande el mínimo deterioro de sus activos pueda llevarse por delante sus fondos propios.

Ante el deterioro de sus fondos propios el BCE, como cualquier otra empresa, podría quebrar. Ah, ¿Pero los bancos centrales pueden quebrar?  Desde luego que si. Porque paradójicamente el BCE tiene el privilegio de endeudarse mucho más que cualquier banco comercial, pero lo que no puede hacer es recapitalizarse a si mismo. Estar en la tesitura de tener que recapitalizar al BCE (y solo Alemania podría hacerlo) sería el fin del Euro. Estoy seguro de que Alemania antes de hacer eso, abandonaría la moneda única.

Entonces, ¿Cual es la solución? Pues la que ya se vio con Grecia, y la que estamos viendo con el mecanismo LTRO. El BCE no asumirá pérdidas de ningún activo, se las endosará a los demás tenedores de bonos o a los bancos que hayan pedido prestado vía LTRO.

¿Y que efecto tiene esta actitud del BCE sobre las primas de riesgo? Pues en mi opinión no puede ser más negativa, porque la intervención del BCE solo sirve para añadir mayor presión al bono que esté comprando. ¿Que pensará un tenedor de Bonos españoles si el BCE empieza a comprar en grandes cantidades?  Pues despues de lo que pasó en Grecia, pensará en vendérselos cuanto antes al propio BCE, porque sabe que si el Reino de España impaga, el BCE no asumirá las pérdidas y que la parte de pérdidas que no asume el BCE se tiene que repartir entre él y el resto de los tenedores de bonos.   La participación del BCE en el mercado de deuda pública es puro veneno, hoy día el BCE es el peor compañero de viaje que existe para un inversor en bonos.

Alguien podría pensar que la solución esté en que el BCE lo compre absolutamente todo, y de esa forma reducir a 0 las primas de riesgo.   Y entonces, ¿Que pasa si el país emisor en cuestión impaga porque a pesar de la prima de riesgo a 0 su economía ha implosionado?, bueno pues entonces el BCE le endosará las perdidas a los otros inv….  Ah no!!  que en este caso ya no hay otros inversores, que está el BCE solo!!! ¿A quien le endosará el BCE entonces esas pérdidas?  ¿Al pais emisor? No, porque precisamente el país emisor  está sin un duro.

Entonces solo quedarían dos opciones, que el BCE asuma las pérdidas y se asome al precipicio de la quiebra, o que el BCE se líe la manta a la cabeza y se dedique a refinanciar hasta el infinito a países  insolventes llevando su apalancamiento no ya a 20, 30 o 50 veces sus fondos propios.  Si no a 100, 200 veces o lo que haga falta.   Lo cual haría que el Banco Central de Zimbawe pareciese una entidad sólida y solvente al lado del BCE.

Sr. Krugman, Sr. Montoro y Sr. Rubalcaba y todos aquellos que pidan la intervención del BCE.  A ningún ente le suele gustar autodestruirse,  y el BCE es un ente con sus limitaciones como todos los demás.   Por eso el BCE no salvará nunca a ningún pais.   Ah!, por cierto  Sr. Krugman, vaya usted poniendo sus barbas a remojar, si quiere puede decirle al Sr. Bernanke que le acompañe, para cuando el mercado comience a huir del bono americano, veremos como se comporta la Fed si tal situación se plantease.

Socialismo, Crédito y Sistemas Monetarios

Para que una comunidad reducida de personas funcione, las interrelaciones tienen que tender a percibirse como beneficiosas para los individuos.  Bien es cierto que en grupos reducidos no tiene porque recibirse todo lo que se da y viceversa, puede existir un gran número de donaciones, por ejemplo de padres a hijos, donde la contraprestación que reciben los padres no suele ser material pero si satisface necesidades biológicas y/o espirituales.   Pero en este artículo nos centraremos en los intercambios materiales, es decir los intercambios de bienes y servicios como pueden ser vigilancia, herramientas, comida, ropa o curar una herida.  Estos intercambios permiten una mayor especialización de cada uno de los individuos a tareas concretas, permiten la división del trabajo.

Tanto en los antiguos grupos de personas (familias, tribus o clanes) como en los grupos actuales (asociaciones, grupos de amigos y también familias) es muy habitual el intercambio directo o trueque independientemente de que exista el dinero o no.   Pero este trueque no suele ser al contado. La dificultad de que los bienes y servicios existan o se presten al mismo tiempo y lo reducido del grupo y la confianza mutua entre los integrantes lleva a que ese trueque sea muy habitualmente a plazo o a crédito. Es decir, un cazador puede recibir los servicios de un curandero para sanar una herida de caza sin necesidad de pagarle los servicios al contado, ya que de forma general el cazador provee al curandero con alimentos.   Existe confianza entre los individuos, existe crédito.

¿Que tipo de crédito?  No es un crédito expresado en términos monetarios, ni tampoco necesariamente en términos de un bien concreto como por ejemplo podría ser la entrega de 15 kilos de naranjas en Enero a cambio de la promesa de recibir 15 kilos de trigo en Agosto.    Es un crédito en el que no se especifica de forma concreta alguna o varias de las siguientes cosas:  el bien a recibir, su calidad, su cantidad o en que fecha, es decir un crédito irregular.  Por el contrario, un crédito regular sería aquel en el que si se especifican todas y cada una de esas cosas.

Por otro lado, creo honestamente que el socialismo (propiedad comunal de los bienes: vivienda, tierra, herramientas…) es perfectamente viable como sistema de organización económico en grupos muy reducidos.  El socialismo y el crédito irregular en absoluto tienen que ir de la mano, pero por cuestiones prácticas es muy posible que ambos se den en estos grupos reducidos, donde además no es necesario ni práctico el intercambio a través de la moneda,  ocupando su lugar el trueque y la confianza o más concretamente el trueque y el crédito irregular.   Los problemas del socialismo vienen cuando se intenta aplicar al ámbito incorrecto, que es en comunidades o sociedades amplias y complejas donde la norma es que los agentes interactuan sin conocerse, por ejemplo el que compra gasolina no tiene la más remota idea de quien es el que extrajo el petróleo que se utilizó para producirla y de su honorabilidad o profesionalidad.  Algo muy similar ocurre cuando el crédito irregular se utiliza en ámbitos sociales muy extendidos.

En un entorno reducido y controlado donde todo el mundo se conoce, los actos de los miembros tienden a salir siempre en la foto, y es muy complicado que alguien escape incumpliendo las obligaciones adquiridas por el crédito irregular que le fue concedido.   Un miembro que por ejemplo no cumpla sus obligaciones por holgazán será reprendido por los demás más pronto que tarde, incluso si no corrige su actitud podría llegar a ser excluido del grupo.

Sin embargo, cuando el crédito irregular fluye entre individuos que se desconocen, se abre la vía a que aquellos que sistemáticamente cometen errores o incumplen sus compromisos no sean detectados por los demás, abusando del crédito que se les otorga.   El colmo de esta situación es cuando se utiliza el crédito irregular como moneda, y se permite que las deudas sean canceladas con adicional crédito irregular.   Y desgraciadamente los pilares fundamentales de los sistemas monetarios actuales (Dolares, Euros) son precisamente la moneda basada en Crédito Irregular y la Reserva Fraccionaria, mecanismo este último que nos habilita a todos, y especialmente a los Estados, para emitir crédito irregular a través de los bancos.

Las monedas que utilizamos hoy día son clarísimos créditos irregulares, porque no especifican que bien recibiremos, ni que cantidad, ni su calidad ni en que fecha.  Supuestamente los bancos velan por que sus deudores cumplan con sus compromisos, pero su incentivo para hacerlo es muy débil porque ellos solo intermedian el crédito, no lo otorgan, llevándose un margen via intereses por un capital que no tienen.  Este margen regalado sobre el gran volumen de préstamos que la Reserva Fraccionaria permite hacer al banco, proporciona un gran colchón de ingresos para cubrir muchos préstamos fallidos, incentivo ideal para que el banco sea mucho menos diligente de lo que debiera a la hora de intermediar préstamos.

Pero un momento, ¿Quien regala ese margen de intereses al banco?  Pues todo aquel que acepta vender bienes y servicios a cambio de Dólares o Euros.  ¿Y por qué hace ese regalo?  Pues porque a cambio obtiene liquidez y al mismo tiempo se desentiende del comprador / deudor original y de los riesgos de que éste impague.   Hay que decir que si el banco realmente asumiera todo el riesgo de que el deudor impague no hablaríamos de regalo, pero es evidente que ningún banco es capaz de asumir que todos sus deudores impaguen.  Si eso sucediera, serían los depositantes del banco quienes paguen el pato o bien los contribuyentes si el banco es rescatado.

El gran Ludwig Von Mises dio buena cuenta de los insuperables problemas de coordinación que padece el Socialismo cuando se intenta aplicar a gran escala.  En el siglo XXI, la Teoría del Tiempo Económico de Carlos Bondone perfecciona a Mises al acuñar el concepto de crédito irregular.

La introducción del crédito irregular como moneda provoca una enorme distorsión de la confianza entre los agentes, amplificándola sobremanera en las fases de expansión crediticia y reduciéndola dramáticamente en las fases de contracción.  También tiene el pernicioso efecto de que muchos errores no se imputen a quien realmente los comete, todo esto unido a que además los precios están expresados en estas monedas basadas en crédito irregular nos lleva a poder afirmar que el cálculo económico también se dificulta sobremanera en los regímenes monetarios actuales.   Para llegar al colapso producido por un sistema económico socialista no es necesario que el sistema político sea socialista, es suficiente con inocular los principios de funcionamiento del socialismo en el sistema monetario.

Los austriacos entregan su cabeza a Paul Krugman

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Paul Krugman escribió un artículo en el New York Times denunciando las predicciones inflacionistas que Peter Schiff realizó en 2009.   Normalmente estoy en desacuerdo con Paul Krugman, pero esta vez lamento decir que sus quejas están justificadas.

Peter Schiff
Peter Schiff

Lo primero que me gustaría destacar sobre el artículo de Paul Krugman, es que sorprendentemente Schiff desprecia casi totalmente la posibilidad de deflación, que es uno de los resultados más probables del estallido de cualquier burbuja de crédito.

Segundo, Schiff asume que la Fed emite dinero, pero eso no es demasiado riguroso.  Para evitar que personas como el Dr. Krugman desmonten facilmente los argumentos de los austriacos habría que expresarse con rigor, y lo que la Fed emite es crédito que nosotros utilizamos como moneda.   Esta diferencia entre dinero y crédito es extremadamente importante, ya que el dinero (entendido como un bien presente) permanece indefinidamente en el sistema a no ser que se decida retirarlo, mientras que el crédito siempre es temporal.  La monetización del crédito es inflacionaria en un primer momento, pero es deflacionaria durante el resto de la existencia del crédito que sirvió para dar origen a la moneda a medida que se amortiza, o peor aun a medida que se impaga.

Tercero, desde el momento en que la moneda es un pasivo (crédito), esta burbuja de crédito es un sinónimo perfecto de una toma masiva de posiciones cortas contra la moneda por parte de todos los agentes.  Creo que Schiff no se da cuenta de que los planificadores centrales son los últimos agentes en apuntarse a la burbuja de crédito.  Sencillamente son el primo en una partida de poker, y la razón principal es que en ningún caso serán ellos quienes pierdan, sino el contribuyente.   Cuando los Bancos Centrales y el Gobierno entran en la burbuja de crédito cuando ésta ya está en un estadio de avance tan extremo, lo que están haciendo es adoptar posiciones cortas contra la moneda cuando practicamente todos los demás agentes (el mercado) se ha dado cuenta de que es el momento de hacer totalmente lo contrario, que es cerrar esas posiciones cortas y reducir por tanto el tamaño de sus balances.   La Fed y el Gobierno fueron los últimos agentes en entrar de lleno en la burbuja con su “all-ín” de endeudamiento durante 2008 / 2009 expandiendo de forma dramática sus balances.  Creo que es más que posible que los Planificadores Centrales acabarán por seguir al mercado de nuevo y finalmente comenzarán a dejar que sus balances se contraigan, o como mucho conseguir que su tamaño se mantenga,   La “Operación Twist” es hasta el momento la primera prueba de esta actitud.

Cuarto, me sorprende el poder que Schiff otorga a los órganos de planificación central, dando por hecho que serían capaces de resolver cualquier problema al que se enfrenten, incluso si se trata de revertir la contracción crediticia (deflación) provocada por la mayor burbuja de crédito de la historia de la humanidad.

Quinto, Schiff precide alta inflación o incluso hiperinflación, pero esto es lo que ha venido pasando ya durante los últimos 40 años a medida que la burbuja de crédito crecía!!!  Está prediciendo lo que ya ha pasado!!! Precisamente el gran problema de la Fed es que apenas está “consiguiendo” que la burbuja de crédito crezca más.

Paul Krugman

Y en lo que concierne a la propuesta de Krugman para evitar su “trampa de liquidez”, creo que no podía haber optado por una estrategia más suicida.   Aunque es cierto que monetizar deuda puede servir para contrarrestar la deflación en un primer momento, esa deuda que se monetiza alimentará un potencial deflacionario aun mayor en el futuro.   Además, no es posible crear cantidades de deuda infinita, porque ningún agente puede expandir su balance hasta el inifinito.    Si el Gobierno de los Estados Unidos siguiese endeudándose, podría hacer que el mercado de bonos se desplomase de la misma forma que lo hizo el de Islandia o el de Grecia. La Reserva Federal no puede suplantar a todo el mercado de bonos y convertirse en el único acreedor del Gobierno, es una idea ridícula e inasumible para la Fed.   Si la Fed sigue comprando bonos, es porque el mercado considera que los Estados Unidos aun son solventes.  Es el mercado quien decide si el Estado es solvente o no, no la Fed.    Una vez que el mercado de bonos comenzase a colapsar, será un asunto extremadamente espinoso para la Fed seguir monetizando esos bonos, especialmente teniendo en cuenta lo extremadamente abultado del balance de la Reserva Federal.

Cuando una burbuja de crédito alcanza el tamaño de la actual, afrontar una fuerte contración del crédito es inevitable.   Cuanto más tarde lo asumamos, mayor será la contracción que tendremos que sufrir.   La consecuencia natural de una contracción crediticia es deflación, que teoricamente podría transformarse en hiperinflación por el Banco Central.  Pero me cuesta muchísimo ver a la Fed inmolándose y sacrificando el dólar, que significaría destruir deliberadamente su propio negocio.   En cualquier caso, como se trata de una decisión política, y en política todo es posible, debo admitir que tanto un escenario Deflacionario como otro de Alta Inflación son posibles.

Pero desde luego, lo que si creo es que los economistas no deberían despreciar la posibilidad de deflación, y deberían recomendar que se afronte la contracción del crédito lo antes posible, en lugar de recomendar imprudentemente mayor endeudamiento (en esto estoy de acuerdo con el Sr. Schiff), que solo servirá para alimentar una contracción crediticia aun mayor en el futuro.