Sobre el agotamiento de recursos naturales (“peak oil”)

Antes de nada quiero dejar claro que no soy un experto en temas de energía ni geología, pero la idea de este post no es entrar en profundidad sobre el asunto, sino simplemente tratar de buscar una buena forma de medir los precios de los recursos naturales, en concreto el precio del petroleo.

Como he comentado varias veces en distintos posts de este blog, el dólar (y cualquier otra moneda actual) es un instrumento de medida de valor muy malo ya que su valor fluctúa muchísimo, especialmente en el largo plazo.  Entonces, ¿Podríamos utilizar el oro como vara de medir?

Antes de responder esa pregunta, hay que tener en cuenta que en economía todos los precios son relativos.   El concepto precio es de hecho la relación de intercambio entre dos bienes (un cubata por 8 Euros, o 2 huevos por 1 tomate) , y en esa relación pesan las valoraciones de ambos bienes, no importa que uno de los bienes sea moneda (precios monetarios) o no (trueque).   Con el oro pasa exactamente igual, porque por muy estable que sea el valor del oro (que de hecho lo es),  su valor obviamente también fluctúa.

Ante una situación de escasez de recursos naturales y sobre todo ante una situación de escasez de energía (petróleo), los costes de extracción del oro también subirían, porque la producción de oro requiere de mucha energía.   Pero cuidado, mayores costes no implican necesariamente mayores precios, porque los precios dependen en primera instancia de que el bien en cuestión sea útil o necesario, y de la relación de esa utilidad con la cantidad existente del bien (utilidad marginal).

A diferencia del petróleo, el oro no se consume.  Prácticamente todo el oro que la humanidad ha extraído a lo largo de la historia sigue sobre la superficie de la tierra y se sigue usando.   La utilidad principal del oro es su uso monetario o su uso como depósito de valor, incluso el oro destinado a joyería, que representa el 75% de la producción anual aproximadamente, también cumple el fin de depósito de valor y es reciclable practicamente en su totalidad.   

A lo que voy es que si damos por cierto que hemos llegado irremediablemente a una situación “peak” en nuestros recursos naturales, y en especial en lo referente al petróleo (“peak oil”), y todo ello desemboca en una economía que cada vez es capaz de producir menos bienes, entonces es irrelevante que sea más caro producir oro porque en una situación así, es más que suficiente con el oro que ya tenemos, incluso es posible que nos sobre oro (siempre bajo la premisa de que la economía ya solo podría decrecer).     Por tanto, creo que si se estuviese acabando el petróleo, éste debería revalorizarse claramente con respecto al oro, y de momento no es así.  Sigue en la misma franja de fluctuación de siempre:


A diferencia de los recursos energéticos, que son un ingrediente indispensable para poder producir, el oro es un bien auxiliar a la economía, cuya función principal es proporcionar liquidez y/o depósito de valor a los agentes.  Es decir, estoy de acuerdo que la economía difícilmente podría progresar sin energía, y en la sociedad actual una gran escasez de energía implicaría con mucha seguridad subidas en su precio.     Pero con respecto al oro, una economía podría vivir perfectamente sin una sola pepita.  Aun siendo el mejor dinero que existe, el oro no es un input imprescindible para el desarrollo económico.

¿Que es el interés y que tiene que ver con el tiempo?

El tiempo es un concepto con el que estamos acostumbrados a tratar de forma cotidiana.  Horas, minutos, meses, años… son las unidades de las que nos hemos provisto para poder manejarnos bien en el concepto tiempo.

Cuantificar el tiempo en unidades estándar es simplemente una cuestión práctica, posiblemente lo hacemos porque trasladamos la misma forma de trabajar que tenemos con el espacio (metros, millas, kilómetros), que es algo mucho más tangible y físico.

El caso es que la “espacialización” del tiempo partiéndolo en unidades estándar como días o segundos es muy útil en la física, y también es muy útil en economía.    Pero hemos de tener cuidado al trasladar los conceptos de la física a los conceptos de la economía.  Ya decía Heráclito que lo único permanente es el cambio en si mismo.  El tiempo es cambio, y sin cambio no puede haber tiempo.   En definitiva, el tiempo es una sucesión de cambios.

En física los cambios son achacables sobre todo a la acción natural (la gravedad, el óxido de un metal, la maduración de un fruto, etc…).  En economía además de la acción natural deberemos tener mucho más en cuenta los cambios inducidos por la acción humana.

Si tenemos en cuenta la teoría del valor subjetivo, el hecho de advertir que el tiempo es una sucesión de cambios es muy importante.  ¿Por qué? Porque cuando consideramos útil un bien, por ejemplo un vaso de agua, lo más importante en esa consideración es lo sedientos que estemos, no el vaso de agua en si.   Y todo cambio en nuestro nivel de sed implicará una valoración distinta del mismo vaso de agua.   Muy simplificadamente, esto es la teoría del valor subjetivo puesta en relación con el tiempo (entendido como cambio).

En este sentido, no solo es relevante que un bien pueda o no permanecer fisicamente inalterado, o incluso que pueda crecer o dar frutos.  Como exponíamos más arriba con el ejemplo del vaso de agua y nuestro nivel de sed, son tan importantes o incluso a veces más, los cambios en nuestra apreciación subjetiva de los bienes.  No valoramos igual una manta en verano que en invierno, y sin embargo la manta es fisicamente la misma en ambos momentos.  Mientras la manta no se deteriore significativamente sería admisible decir que es la misma manta en términos físicos, sin embargo es distinta en términos económicos!!

El tiempo es valioso porque tenemos una absoluta falta de control sobre él, nos produce incertidumbre (cambios), y sobre todo porque la disponibilidad de tiempo es muy escasa y limitada, y por tanto valiosa para el ser humano.   Y ya sabemos que todo lo que el ser humano valora es susceptible de intercambiarse.  Y si algo se intercambia automáticamente genera un precio. ¿Cual sería entonces el precio del tiempo cuando se intercambia?: El interés.

Pero claro, el tiempo no se puede intercambiar así como así porque no es algo tangible.  El tiempo se tiene que materializar en otros bienes para poder ser intercambiado, de la misma forma que la música, cuando no es en directo, se intercambia a través de en un soporte (una partitura, un CD o un mp3).

¿Y como se materializa el tiempo en un bien?  Pues a través del préstamo de bienes presentes.  Si yo necesito trigo y  tengo un campo de trigo ,y  además se que con mucha probabilidad en un plazo de tiempo dispondré de una cosecha de grano, puedo pedirlo prestado y devolverlo cuando coseche mi propio campo.  No tengo la total certeza pero si la suficiente seguridad, siempre subjetiva, de que dispondré de ese grano en el futuro para poder devolverlo.

Yo no tengo la capacidad de hacer que pase el tiempo más rápido en mi campo de trigo para cosechar antes, es imposible.   Lo único que está en mi mano  es pedir el grano que necesite  prestado,  y lo hago  porque tengo la suficiente seguridad de que podré devolverlo en el futuro.   Mi problema no es el trigo, porque se que lo tendré, mi gran problema es el tiempo.  Por eso cuando pido el trigo prestado estoy en realidad intercambiando tiempo, y pagaré una contraprestación, el interés, por ese “pequeño viaje económico en el tiempo”.

Para leer una versión extendida de este artículo, pinche aquí.

Para leer detalladamente el análisis de Carlos Bondone sobre la teoría del interés, aquí está el enlace al documento pdf completo.

Esto es un Post permanente Seguir leyendo?

¿Más estimulo monetario con la “Operación Twist”?”

Los medios de comunicación están especulando con las nuevas medidas de estímulo que podría poner en práctica la Reserva Federal, se habla de una nueva ronda de Quantitative Easing (QE) y sobre todo de la “Operación Twist”. Esta operación consiste básicamente en utilizar los dolares resultantes del vencimiento de los bonos a corto plazo que la Fed compró durante el QE para comprar bonos a largo plazo.

Bien, pues esto en mi opinión no son nuevas medidas de estímulo, si no más bien la penintencia obligada del Quantitative Easing (QE).  El QE, como se está viendo ahora, sirvió de bien poco.   Pero el gran problema es que mientras que los planes QE en si mismos no incrementan la cantidad de moneda (solo la cambian de sitio), los vencimientos de los bonos comprados mediante QE si reducen la cantidad de moneda.    Por eso Bernanke no puede quedarse sin hacer nada si lo que pretende es que no se contraiga la masa monetaria.   Es esclavo de sus actos del pasado y se vé obligado a reinvertir los dolares obtenidos de los bonos que vencen en lugar de darlos de baja en su balance.

La operación Twist no es un nuevo estímulo.  La Operación Twist la hacen porque no les queda más remedio.

¿Inflación o Deflación? II

Este gráfico representa fielmente la frase:  “Puedes llevar el caballo hasta el río, pero no puedes obligarle a beber”.    No importa cuanto baje Bernanke el interés al que presta la Fed, ni cuanta “liquidez” inyecte en el sistema.   Si no hay demanda de crédito, los préstamos no creceran y por tanto las inyecciones de dólares no circularán por la economía.

Las familias, las empresas y los Estados de prácticamente todo el mundo están ya absolutamente empachadaos de crédito, sus balances apenas admiten un céntimo más de pasivo.   Hasta que no se desinfle la descomunal burbuja de crédito que se ha construido durante los últimos 40 años y los agentes económicos liquiden su endeudamiento, es extremadamente complicado que “provoquen” la cantidad de inflación que pretenden (en concreto inflación crediticia).

¿Tendremos más Quantitative Easing?

Hace unas semanas que finalizó el segundo plan de relajación cuantitativa (Quantitative Easing o QE2) por parte de la Reserva Federal, y ahora los mercados vuelven a caer, por lo que es muy posible que se empiece a hablar de un QE3 o mecanismo similar.

De hecho, muchos economistas y políticos claman  ahora porque el Banco Central Europeo (BCE) ejecute una estrategia similar comprando bonos de los paises perífericos, aunque en este caso la petición es más una petición de auxilio que  que un estímulo monetario como es el caso de los planes QE.

No se si habrá un QE3 o no, porque al fin y al cabo son decisiones políticas muy dificiles de predecir, pero en lo que si me voy a mojar es que si finalmente se hace, a Bernanke le costará mucho más sacarlo adelante.   Ya con el QE2 el Presidente de la Fed de Kansas Thomas Hoening votó en contra, y no solo contra el QE2, sino contra las 10 decisiones de política monetaria que tomó la Fed en 2010.    Igualmente los presidentes de la Fed de Richmond y Philadelphia también expresaron sus dudas sobre los planes de Bernanke.     Richard Fisher, el presidente de la Fed de Dallas llegó a decir publicamente que el QE2 era la medicina equivocada.

Standard & Poors ha rebajado la calificación de la deuda americana, el techo de deuda que antaño se subía alegremente, ha costado sangre sudor y lágrimas subirlo esta vez.   La palabra austeridad lleva ya más de un año instalada entre los políticos y los medios de comunicación.

¿Que signigica todo esto?  Pues son síntomas cada vez más llamativos del cambio de percepción de la sociedad hacia el crédito.   En toda burbuja el proceso siempre es el mismo, lo que en un principio se idolatra (Tulipanes, acciones .com o inmuebles) luego pasa a repudiarse.

Estamos en la burbuja de crédito más grande de la historia, y en especial los últimos 40 años hemos hecho un uso y abuso del crédito verdaderamente espectacular, lo hemos vestido con infinidad de trajes: Haciendo pasar crédito por dinero (Dolares o  Euros), depósitos, Hipotecas, emisiones de bonos, Titulizaciones, créditos al consumo, CDO´s,  Contratos de futuros… la lista es interminable.

La burbuja de crédito está estallando porque ha llegado lo suficientemente lejos como para que empecemos a pasar por el proceso de preguntarnos que es lo que verdaderamente tenemos entre manos, y la respuesta es que estamos mórbidamente endeudados y que para colmo esos brutales créditos están muy mal invertidos ¿Cual es la reacción natural ante esto? pues algo así como “Maldito crédito y maldito el día que decidí endeudarme“.

Estamos empezando a entrar en la fase de repudio al crédito, por eso la palabra austeridad se oye con tanta frecuencia, por eso se empiezan a alzar voces incluso dentro de la Fed contra los planes QE, que no son más que un endeudamiento masivo de la propia Reserva Federal.   Es posible que un QE3 salga adelante, pero Bernanke va a encontrar muchísima más oposición esta vez.   De forma que es muy posible que el QE3 sea el tercero y último, si es que se llega a proponer y aprobar.

A largo plazo la bolsa siempre sube…. ¿Seguro?

A continuación un gráfico del Dow Jones de Industriales desde el año de 1900 pero denominado en oro en lugar de en dólares.   Es evidente que el poder adquisitivo del oro es muchísimo más estable que el poder adquisitivo del dólar, y más aun cuando estamos hablando del largo plazo.  Es más, diría que observar un gráfico de largo plazo en dólares es una pérdida de tiempo debido a su enorme distorsión.

Los malvados especuladores

Estos días, cada vez que los mercados financieros tiemblan, los medios de comunicación han tomado la costumbre de anteponer la palabra “ataque” en sus titulares.  “Los mercados atacan de nuevo a España”, “La prima de riesgo se dispara por el ataque de los especuladores”, etc.

Afortunadamente, entre todo este mar de sensacionalismo, dos excelentes artículos rebaten perfectamente estos titulares, uno escrito por Juan Ramón Rallo y otro escrito por Daniel Lacalle.

Y a mi me gustaría profundizar en algo que comenta Daniel sobre especular contra una prima de riesgo artificialmente elevada.  A ver, todos estos que dicen que los especuladores son tan malos, entiendo que al mismo tiempo piensan que entre ellos son hermanitas de la caridad.  ¿Será que tienen reuniones secretas periódicamente donde hacen pactos de sangre y  se juran amor eterno?  Voy a ponerme la gorra de conspiranoico y acepto estos pactos secretos como ciertos (solo me queda una duda, ¿Quien convoca los akelarres? ¿El Dr. No?, ¿Pierre Nodoyuna?) .

Si seguimos con la reflexión hace falta un condicionante más para que ese pacto funcione, y es que ningún especulador puede quedar fuera de él. Si resulta que un conjunto de especuladores vende en descubierto bonos del Reino de España, sin que verdaderamente existan grandes problemas en la economía española ¿Como es que no aparece otro grupo de especuladores que tome la posición contraria para aprovecharse de la descabellada apuesta de los primeros?

Vamos a ver, que quede bien claro: Los especuladores se apuñalan entre si continuamente.  Si un especulador tiene que pisar el cuello a otro, lo hará sin pensarlo dos veces, no tengan la más mínima duda. Pensar que entre ellos se respetan por el “beneficio comunal” es de una candidez que casi inspira ternura.

Cualquiera que haya seguido los mercados financieros de forma profesional, sabe que el mercado no se rige por pactos conspiranoicos ni majaderías por el estilo.  En los mercados financieros hay muchísimos especuladores y cada uno va a lo suyo, velando celosamente por su patrimonio, y además cada uno tiene se propia visión de los mercados, que evidentemente muchas veces es opuesta (si todos estuviesen de acuerdo en vender o en comprar al unísono, apenas sería posible ejecutar operaciones!!!!!!).

Los especuladores buscan su propio beneficio, de eso no hay ninguna duda.  Pero ojo, asumiendo sus riesgos, porque si se equivocan pagan o incluso se arruinan, como pasa en muchas ocasiones.  Pero en su codiciosa, incomprendida y poco altruista labor desempeñan de forma totalmente involuntaria la extremadamente valiosa función de descubrir el precio de las cosas.  Una economía sin precios es como un barco sin brújula ni timón, y una economía sin especuladores es una economía sin precios.

Si España está quebrada pido a los especuladores que lo reflejen en el precio de sus bonos, por favor.  Yo no quiero mirar para otro lado, yo quiero saber la verdad.  El que quiera esperar a que el gobierno de turno se la cuente, que espere sentado.

¿Como se ha llegado a la crisis actual?

Desde 2007/2008 estamos hartos de escuchar que estamos en una crisis económica.  ¿Pero como hemos llegado hasta aquí?, ¿Es verdaderamente culpa de las sub-prime o de la caída de Lehman Brothers?

Pues no, esos dos eventos son tan solo detalles anecdóticos, tan solo consecuencias y no causas de algo que lleva fraguandose mucho tiempo y ahora está tocando a su fin.   El siguiente gráfico es la cantidad de moneda y crédito en circulación durante los últimos 60 años en EEUU.  Estamos hablando de 65 trillones (americanos) de dólares.   El motivo de la crisis es esa montaña de deuda acumulada durante decenios y que está empezando a colapsar ahora .

Para tratar de evitar que esta burbuja no implosione y mantener creciente la cantidad de moneda y crédito, los planes del Gobierno americano (Bush/Paulson y Obama/Geithner) y de la Fed han llegado a un total de 2 trillones de dólares desde 2008 hasta hoy, que además al ser también deuda se suman a los 65 que ya había antes!!!!.    Es evidente que esto les viene ya muy grande y la política del patadón hacia delante (endeudarse más para pagar las viejas deudas), no va a ser posible eternamente.

Es como si en el Titanic achicasen con una bomba que evacua menos agua de la que entra por el agujero, y para colmo el agua que evacuan la envían a la popa del barco en lugar de tirarla al mar.

¿Inflación o Deflación?

La causa de la inflación es que se incremente la cantidad de moneda en circulación, este gráfico representa la cantidad de USD que circulan en el sistema.  Bernanke le tiene auténtico pánico a esa línea azul descendente, de ahí sus impotentes QE1 y QE2 que por cierto están sirviendo de bien poco:

¿Por qué el oro es valioso?

Últimamente el oro ha cobrado protagonismo con el recrudecimiento de la crisis, estos días está haciendo máximos históricos en su cotización en dolares, y se abre la polémica sobre si está en situación de burbuja o no.   En este debate suele salir la comparativa entre su “valor fundamental” y su cotización, para tratar de decidir si está sobrevalorado o no.    Creo que para tomar esa decisión habría que tener bien presente varias cosas:

  1. Estamos acostumbrados a valorar si el oro sube o baja dependiendo de su cotización en dolares, cuando en realidad el valor del dólar fluctúa muchísimo más que el del oro.  Aquí cabe resaltar el clásico ejemplo del senador romano que con una onza de oro compraba una buena toga y unas buenas sandalias, hoy una onza de oro también te permite comprar un buen traje, y unos buenos zapatos.  En esa misma línea, también podemos decir que una onza de oro asegura la supervivencia de una persona durante al menos un mes en cualquier país y en cualquier momento de la historia (nótese que hablamos de sobrevivir: comida, ropa, alojamiento… no de vivir cómodamente).
  2. Si comparamos la onza de oro con otros bienes básicos (petroleo, trigo, etc…), veremos que el oro fluctúa muchísimo menos que el dolar.   Por ejemplo el barril de petroleo ha fluctuado entre 1 y 130 dólares en los últimos 65 años, mientras que en términos de oro un barril ha fluctuado entre 0,10 y 0,03 onzas de oro.  Hasta ahora el dolar ha sido inflacionario, en especial los últimos 10 años.  Es evidente que las subidas de la cotización del oro en dólares son más bien pérdidas de valor del dolar.
  3. Las compras a crédito son peligrosas para cualquier activo, y el oro no es ninguna excepción.  Es difícil saber como de endeudados están los poseedores de oro.  Los habrá que hayan comprado oro a crédito (vía contratos de derivados o de cualquier otra forma) y también los habrá que han comprado su oro al contado pero están endeudados por otro lado (una hipoteca, por ejemplo).  Demasiados poseedores de oro en esta situación son una espada de Damocles para su cotización, ya que las deudas están denominadas en dólares, y  la gente necesita dolares para pagarlas, es decir, pueden verse en la necesidad de vender oro para pagar sus deudas y eso presionaría a la baja su cotización en dólares.

Los que piensan que va a haber hiperinflación, creen que el oro se va a disparar en términos de dólares.  Yo tendría cuidado con esto porque la crisis actual también puede desembocar en una deflación por “credit-crunch”.  Los dólares son crédito y en un entorno de fuerte contracción crediticia su cantidad disminuiría y su valor subiría, en ese caso la cotización del oro en dolares podría caer, aunque es posible que caiga mucho menos que otros activos (inmuebles, acciones, etc…) gracias a sus excelentes características monetarias, o lo que es lo mismo, gracias a su liquidez.  En tiempos difíciles, la liquidez es muy valiosa.  Además, mientras el oro conserve su poder adquisitivo en términos de comida, petroleo, un coche, un viaje…. ¿Realmente importa tanto cuantos dólares o euros valga?

La mayoría de los economistas de la escuela austriaca defienden que el oro es un buen dinero haciendo especial énfasis, entre otras propiedades,  en que sirve para cubrir necesidades distintas de su función como medio de cambio (moneda), y en concreto se refieren a sus usos industriales o su utilidad como adorno.  Por ejemplo como conductor eléctrico o para fabricar  anillos, pendientes o figuras.

Pero cuando el oro fue seleccionado como moneda, hace ya muchos siglos, no tenía usos industriales.  Aparte de su uso monetario solo era útil como adorno.  Y yo me pregunto ¿Su uso como ornamento no sería en realidad un antiguo formato de acuñación?  Es decir, ¿su uso como ornamento en el fondo no estaba motivado en gran parte por sus cualidades monetarias?

Yo estoy convencido de que el gran valor del oro se debe sobre todo a las tres siguientes cualidades, que son exclusivamente monetarias y son las que marcan la diferencia con cualquier otro bien, incluidos todos los demás metales:

  • Es lo suficientemente abundante y al mismo tiempo lo suficientemente escaso y además su distribución es bastante uniforme (al contrario que el platino, por ejemplo).
  • El ratio de reposición del stock mundial de oro es muy bajo, para llegar a doblar la cantidad de oro existente sobre la tierra hacen falta entre 50 y 80 años aproximadamente.   Esto hace que de forma natural la cantidad total de oro disponible sea muy estable y crezca también de forma muy estable.  Antídoto natural contra la tentación de manipular la cantidad de moneda existente, por eso a los políticos no les gusta nada el oro.
  • El oro es uno de los metales más densos que existe (19,3 g/cm³), casi el doble que el plomo(11,32 g/cm³).  Por lo tanto es extremadamente difícil  falsificarlo, o su falsificación es tan cara que no compensa y esa alta densidad hace que sea muy fácil reconocer tanto el oro verdadero como el oro falso.

De entre estas tres características, cabe destacar muy especialmente la del ratio de reposición.   Si bien es un conjunto de propiedades las que confieren al oro sus excelentes propiedades monetarias (divisibilidad, homogeneidad, fácil de transportar, no se muere, no se pudre, no se corroe, no se quema, etc), el bajo ratio de reposición del oro es la propiedad que verdaderamente hace que el oro sea tan especial.

Por cierto, muchos detractores del oro dicen que no se puede comer, que no te abriga y que tampoco te ofrece ninguna rentabilidad.   Pues es que precisamente de eso se trata!!.   Las cosas que se comen, tienden a pudrirse, una prenda se gasta, y los activos que ofrecen cash flow sirven para producir y/o invertir con el riesgo que necesariamente conlleva.   El oro es apreciado porque mantiene su valor estable, a corto, medio, y sobre todo a largo plazo, y no porque incremente su valor (volvemos al ejemplo del senador romano y su toga y al traje y los zapatos de hoy día).

Un poco más arriba decíamos que la liquidez es extremadamente valiosa.   La liquidez contribuye a tener certidumbre para realizar intercambios en el futuro.   No solo los intercambios que preveemos hacer (comida, ropa, alojamiento) sino que sobre todo nos permite hacer frente a aquellos que desconocemos, por eso la liquidez es tan valiosa.

La invención de la moneda permitió al ser humano salir de la situación de extrema iliquidez del trueque, ¿Que quiere decir esto de iliquidez?, muy sencillo: “Me sobran sardinas y necesito unas botas ¿Encontraré a alguien que este dispuesto a cambiarme unas botas por unas sardinas?”.  Así, la moneda facilitó la especialización y la división del trabajo.   De forma que un pescador solo tiene que preocuparse de ser capaz de pescar buenos peces y a cambio conseguir dinero (oro) para satisfacer cualquier otra necesidad que sería incapaz de cubrir por si mismo.     El bien que facilite todo este proceso tendrá un gran valor, porque el servicio que proporciona es extremadamente útil y por tanto valioso.   Por eso no creo que los usos ornamentales o industriales del oro tengan demasiada relevancia para determinar su valor.  Es más, como he mencionado antes el uso ornamental creo que es más bien consecuencia de la utilidad monetaria del oro, y además estoy convencido de que si esos usos desapareciesen, el oro mantendría su valor perfectamente, porque hoy por hoy a pesar de estar forzosamente desmonetizado por los políticos, sigue siendo el mejor dinero que existe.  Solo esto justifica sobradamente su valor.

Con el párrafo anterior, queda bastante claro que considero el Teorema de Regresión de Mises como totalmente innecesario para justificar el valor del oro.   Todos los bienes tienen valor por su utilidad, no al revés.  Y el oro es valioso porque es útil como dinero.

En definitiva, para los que piensen que el oro está en burbuja, que podría llegar a darse el caso si demasiados agentes lo compran a crédito, yo recomiendo humildemente que se fijen más en su poder adquisitivo que en su cotización en dólares.   Y para los que piensen que el oro subirá hasta el infinito, ojo porque las montañas de deuda también pueden desembocar en deflación.  Y si hacemos un ranking de montañas de deuda, la de los últimos 40 años convierte a cualquier otra en un juego de niños.

Manuel Polavieja.