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El tiempo económico

Para aquellos que tengan interés en el tratamiento teórico del tiempo en la Teoría del Tiempo Económico de Carlos Bondone, a continuación dejo un extracto del Capítulo V del libro Teoría de la Relatividad Económica.

Capítulo V

INTERCAMBIO INTERTEMPORAL – EL TIEMPO ECONÓMICO

Dada la enorme importancia que tiene el tiempo en la economía, al igual que en todo el acontecer de los
entes en general (ya que no sólo trasciende al ser humano), le he reservado un capítulo especial. En estas líneas veremos por qué hablo de la relatividad económica, así como Einstein habló de la relatividad física.

He realizado muchas referencias al tiempo en lo que va de la cadena de la causalidad económica; en este
apartado precisaré un poco más lo que significa en la economía del hombre.
Se ha destacado que la existencia del hombre, como la de todos los entes en general, no se concibe sin el
tiempo, que todo los seres humanos tienen un componente temporal que forma parte de su esencia como
tal. Así, el tiempo trasciende la misma categoría humana en general, motivo por el cual necesitamos
restringir ese concepto de tiempo y referirnos específicamente al tiempo económico del hombre.

Desde el punto de vista económico, es decir, del ser humano que está en constante acción por satisfacer
necesidades que son relativas a instantes espacio temporales, digo concretamente que nos interesa el
tiempo en función de la relación humana necesidad-satisfacción, y en forma específica, el tiempo
escaso, el tiempo que reúne las condiciones ya sabidas de cualquier bien económico, que satisface
necesidades y está en relación cuantitativa de escasez.
En economía, el tiempo que nos interesa es el que relaciona el lapso en el que perdura la necesidad para
satisfacer y el tiempo que demanda la consecución del bien económico hasta que esté en disposición de
satisfacer dicha necesidad.

Para ser más explícito, todo en economía surge de la necesidad, la cual implica tiempo y está asociada sí o
sí a conceptos temporales tales como inicio, mantenimiento, continuidad, fin, periodicidad, etc. A su vez,
los bienes económicos deben su razón de ser a la necesidad, que participa por esa relación biunívoca
“necesidad-bien económico” de todos los aspectos temporales que asignamos a la necesidad.
Esta forma sencilla y concreta de expresar la participación del tiempo en la economía, creo que satisface
todos los desarrollos teóricos que en la ciencia económica han incorporado al tiempo, los cuales -en forma
de lista que no pretende ser completa pero sí intenta atender los aspectos más importantes- son:

1) Lo marginal: obviamente este concepto tan útil para la economía está totalmente contemplado
en el concepto de tiempo económico que expreso. Puedo decir también que lo marginal en
economía no existe sin la presencia del factor tiempo. Nuestro concepto del tiempo da paso al
concepto de lo marginal, ya que marginal sí o sí tiempo y tiempo implica lo marginal. Expresado
de otra forma, lo marginal equivale a flujo -el cual sólo se concibe con el tiempo-, en oposición a
lo total, que equivale a existencia o stock (el cual se mide en un instante). Tuve oportunidad de
expresar la importancia del tiempo en lo relativo a lo marginal cuando hablé de la teoría del
valor subjetivo, pero se extiende también a todo lo que sea medir variables o conceptos
económicos como rendimiento, producción, etc.

2) Preferencia temporal: es la que expresa que los bienes económicos presentes tienen mayor
valor que los bienes económicos futuros. Mi concepto del tiempo económico, en tanto refiere a
la temporalidad de “necesidad-bien económico”, considera la preferencia temporal implícita en
esa biunivocidad y no necesita adoptarla como valedera; ni siquiera la considera indispensable,
ya que la necesidad es siempre presente y subjetivamente distinta en cada instante, con lo cual se
tornan incomparables. Expresado en otras palabras, los bienes económicos que estén en mejor
relación temporal con la necesidad que satisfacen tendrán mayor valor subjetivo y, de ello,
mejorarán el nivel de los precios que alcancen en el intercambio interpersonal. Al hablar de
mejor relación temporal, me refiero simplemente al tiempo en el cual el bien económico
satisface la necesidad según los tiempos de ésta. La prescindencia del principio de la preferencia
temporal está corroborada por la existencia de bienes económicos que alcanzarán mayor valor en
el futuro que en el presente, como lo es un bien económico que durante el verano presente no
tiene utilidad y la tendrá en el invierno próximo, motivo por el cual podemos decir que es un
bien económico futuro y que en el presente, es una simple cosa. Vemos que mi teoría no necesita
del principio de la preferencia temporal, excepto que por ésta se entienda la tendencia natural del
hombre a solucionar problemas y/o mejorar su condición presente, en la cual se encuentra
también su apreciación sobre el futuro.

3) Eficiencia productiva: con ella refiero al concepto que manifiesta que, con el transcurso del
tiempo, el hombre produce la misma o mayor cantidad de los mismos bienes económicos con
menor esfuerzo; por ejemplo, el conocer la hora hoy se satisface con un costo muy inferior al
que era necesario hace muchos años; hoy hay relojes muy baratos. Este aspecto temporal de la
economía es el que se conoce también como el pasaje de nicho-diferenciación-costo, que nos
expresa que todo nuevo bien económico comienza siendo caro para luego tornarse más barato.
También podemos decir que es la síntesis del llamado “ajuste clásico”, mediante el cual la
competencia aumenta la oferta y reduce los precios. Mi teoría comprende este aspecto, en
función de que lo contempla la parte referida al tiempo en que los bienes económicos están
disponibles, en cantidad y calidad, para satisfacer la necesidad del agente económico que la
padece.

4) Tiempos de producción: involucra generalmente el aspecto de la necesidad de incorporar
bienes de capital o intermedios a fin de producir más bienes económicos en el mismo tiempo. Si
bien podemos considerarlo como un caso perteneciente al aspecto ya destacado de eficiencia
productiva, lo pongo por separado, porque es la esencia de una teoría muy útil y elaborada de
Böhm-Bawerk y sus discípulos, especialmente Hayek (con sus famosos triángulos). La esencia
del razonamiento es la que surge de Menger, cuando habla de bienes económicos de primer
orden, segundo orden y así hasta designar en general bienes de orden superior, como los que
están más distantes del momento en que concurrirán a la satisfacción de la necesidad última para
la cual está derivada su participación. Obviamente este tiempo económico está contemplado en
mi expresión referida al tiempo en que los bienes económicos están disponibles para satisfacer la
necesidad del agente económico que la padece.

5) Bienes durables y no durables: el aspecto temporal que deriva en la clasificación que al
respecto he hecho está incluido totalmente en mi concepto del tiempo. Contempla tanto los
bienes durables de capital como los bienes durables de consumo, los cuales sabemos van
satisfaciendo necesidades a través del tiempo en función, precisamente, de que tienen
durabilidad; lo mismo podemos decir de la satisfacción que brindan los bienes económicos
llamados servicios, que apuntan a satisfacer necesidades temporalmente continuas o periódicas.
También este tiempo económico está contemplado en mi expresión referida al tiempo en que los
bienes económicos están disponibles para satisfacer la necesidad al agente económico que la
padece, más aún si tenemos en cuenta que la misma categorización de durables o no durables
está hecha en función del tiempo en que el bien económico existe para tal cometido.

6) Tipos de bienes económicos: en términos generales, vemos que mi concepto del tiempo
económico comprende todos los tipos de bienes económicos desarrollados, los cuales, a su vez,
estaban vinculados con los tipos de necesidades que satisfacen (esto no puede ser de otra forma),
por la relación biunívoca ya destacada “necesidad-bien económico”, esencia de la economía y
causa del concepto de tiempo económico aquí presentado.
Si bien podría seguir la búsqueda de términos y conceptos desarrollados por la teoría económica en los
que se involucra el tiempo, puedo concluir que, por cuestión axiomática de las definiciones de los
términos económicos en general, todas llevan incorporado el aspecto temporal. No obstante, creo
importante distinguir los dos puntos de vista esenciales en los que se ha considerado el tiempo en la
economía:

a) Tiempo de la necesidad: refiere a los tiempos relacionados con la aparición, duración,continuidad, periodicidad y finalización de la necesidad, que es el origen de la acciónhumana económica.

b) Tiempo de la satisfacción: refiere a los tiempos en que el ser humano da satisfacción(total o parcial) a la necesidad, con lo cual estamos refiriendo a los tiempos deaparición, duración, continuidad, periodicidad y finalización de los bienes económicos.

De esta manera vemos que son estos tiempos los que resumen el tiempo económico, y no podría ser de
otra forma, dada la causalidad lógica del pensamiento económico que vengo desarrollando; por ello el
concepto del tiempo económico que he expresado.

Podemos decir que el tiempo en general y el tiempo económico en particular trascienden toda la cadena
de causalidad económica aquí desarrollada -como conjunto cadena causal- y cada uno de sus elementos.

El tiempo económico es un bien económico
Siguiendo con lo expresado hasta aquí sobre el tiempo económico (caso particular del tiempo) y lo
definido como bien económico, no nos puede caber duda alguna de que el tiempo es un bien económico.
Y ello es así dado que es parte integrante tanto de la necesidad como de la solución de ésta, que, en
economía, reviste el nombre de bien económico.

No nos equivocamos si decimos que el tiempo económico es el bien económico por excelencia, dado que,
si el ser humano tuviese disponible todo el tiempo indispensable para satisfacer todas las necesidades, las
necesidades no serían tales, con lo cual volveríamos al hombre infalible y todo lo ya desarrollado al
principio de este libro.

Así, el tiempo económico es el bien económico por excelencia, porque está implícito en el hombre en
general y en el hombre económico en particular. Tiempo es hablar de vida y vida es hablar de tiempo;
vida sí y sólo sí tiempo, lo que nos dice que para el agente económico se inicia y termina el tiempo
económico con los mismos instantes de inicio y término de su vida.
Todo lo expresado en este libro sobre el tiempo está en línea con la teoría del valor subjetivo y el aspecto
temporal que ésta lleva implícita. Podría decir que lo único que cambia es el enfoque más general de mi
teoría, sin las restricciones que introduce el marginalismo que nos lleva a casos que no se pueden explicar
desde su enfoque, o que lo hacen desde teorías que mezclan el valor subjetivo con los precios, como
tendremos oportunidad de ver.

Valor del tiempo económico
De la cadena económica que vengo deduciendo, queda en claro que el tiempo económico acompaña en su
existencia al agente económico durante toda su vida, lo que nos pone en situación de manifestar que éste
tiene valor subjetivo para el agente económico mientras dure su existencia.

No es conveniente agregar más respecto al valor del tiempo económico, ya que es total y absolutamente
aplicable a él todo lo que en economía se ha desarrollado sobre la teoría del valor aplicada a los bienes
económicos en general. De esta sencilla reflexión surgirán deducciones teóricas también muy sencillas,
que tendrán la virtud de explicar con nuevas teorías conceptos muy confusos en la ciencia económica
hasta hoy, como son el interés, el crédito, el dinero, los precios monetarios, los ciclos económicos
monetarios y otros.

Por último, deseo destacar que el tiempo tiene valor económico para uno y para todos los agentes
económicos en todos los tiempos de su existencia, sea solitaria (Robinson Crusoe) o social (como
perteneciendo a un agente económico o conjunto social, al estilo de personas jurídicas, colectividades,
comunidades, etc.).

Como todo valor, el del tiempo es también subjetivo y varía -valga la redundancia- con el transcurso del
tiempo.

¿Podría la moneda fiat comenzar a circular desde cero?

Sin duda alguna.

Hace un tiempo que tenía pendiente escribir este post, con la idea de organizar las ideas surgidas de un interesantísimo intercambio que tuve con Nicolás Cachanosky en el blog Punto de Vista Económico.  Basicamente el ejercicio que tratábamos de hacer es si era viable desde un punto de vista teórico que un banco comenzase a emitir moneda fiat sin ningún ratio de conversión con alguna otra moneda que existiera previamente.

En este post, a esta nueva moneda fiat la llamaremos FNueva, y para hacer el ejemplo lo más simple posible, pongamos que el intento de poner FNueva en circulación lo hacemos en una economía que no ha conocido el dinero y realiza todos los intercambios vía trueque.

Esto quiere decir que carecemos de una unidad de cuenta estándar para representar las relaciones de intercambio, es decir, no tenemos precios monetarios.  Pero sin embargo si tenemos precios “a secas”. Por ejemplo, un huevo por dos tomates, 20 sacos de trigo por una carreta, etc….

Bien, imaginemos que yo mismo soy quien pretende ser el emisor de FNuevas, y las emito porque quiero comprar 10 tomates a mi vecino el hortelano, y lo único que yo tengo para ofrecerle es trigo, que a él no le interesa.  Pero sin embargo el hortelano si tiene prisa por deshacerse de sus tomates antes de que se echen a perder.

¿Cuantas monedas emito? Pues por ejemplo 100 FNuevas.   Como es el primer intercambio con esta moneda, la cantidad es totalmente arbitraria, ya que no importa la cantidad de FNuevas que acuerde con el hortelano, el valor de éstas siempre será el valor de los 10 tomates en el momento del intercambio (como si se tratara de una “foto” del valor de esos 10 tomates en ese momento).  Es importante notar que los tomates ya están relacionados con todos los precios de la economía, por tanto las 100 FNuevas se “conectan” al resto de la economía en el mismo instante que se intercambian por 10 tomates (justo en este punto “desmontamos” el teorema de regresión de Mises).   Eso si, una vez realizado el primer intercambio me tengo que ceñir al valor fijado en caso de emitir más FNuevas, o si no el hortelano jamás volverá a hacer negocios conmigo.

¿Y porque habría de aceptar el hortelano mis 100 FNuevas a cambio de sus tomates?   Pues aquí entramos con mi postura, en la que sostengo que las FNuevas circularán gracias a su naturaleza de pasivo.   El hortelano podría estar dispuesto a aceptar mis Fnuevas siempre que yo me comprometa a recomprárselas por el contravalor correspondiente, que podrían ser 10 tomates, 5 huevos o cualquier otro bien que para el hortelano represente un valor equivalente al que tenían (nótese el tiempo pasado del verbo tener) los 10 tomates en el momento que me los entregó a cambio de mis 100 FNuevas.   Es decir, siempre que yo me tome la recompra de las 100 FNuevas como una obligación.

El día que yo le recompre las 100 FNuevas al hortelano (vendiéndole cualquier bien o servicio que él necesite), toda la transacción quedará saldada y tanto yo como el hortelano estaremos satisfechos.    A raíz de esta experiencia y aprovechando mi solvencia y prestigio se me ocurre ofrecer esta modalidad de pago a distintos vecinos, e incluso animado por el éxito y ante la insistente demanda decido emitir FNuevas para prestarlas a otros vecinos, siempre que éstos se comprometan a devolverme las FNuevas y así pueda retirarlas de circulación (de otro modo, las FNuevas perderían su valor precipitadamente).   Acaba de nacer el banco emisor de FNuevas!, y su éxito dependerá de la diligencia a la hora de emitir FNuevas en nombre de otros agentes.  O lo que es lo mismo, que los bienes que mantenga en mi activo (préstamos a mis vecinos y otros bienes) respalden adecuadamente a los billetes emitidos.

En este ejemplo, las FNuevas reflejan la esencia del concepto “Crédito Irregular” que propone Carlos Bondone, que es todo aquel crédito para el que no se determina el bien que lo cancela, o su calidad o su cantidad o en que fecha.   Además, tal y como propone también Carlos Bondone, todo aquel que acepte este ejemplo como viable, se dará cuenta de lo innecesario del teorema de regresión de Mises como justificación teórica (que no histórica) del valor de la moneda fiat.

Manuel Polavieja.

Socialismo, Crédito y Sistemas Monetarios

Para que una comunidad reducida de personas funcione, las interrelaciones tienen que tender a percibirse como beneficiosas para los individuos.  Bien es cierto que en grupos reducidos no tiene porque recibirse todo lo que se da y viceversa, puede existir un gran número de donaciones, por ejemplo de padres a hijos, donde la contraprestación que reciben los padres no suele ser material pero si satisface necesidades biológicas y/o espirituales.   Pero en este artículo nos centraremos en los intercambios materiales, es decir los intercambios de bienes y servicios como pueden ser vigilancia, herramientas, comida, ropa o curar una herida.  Estos intercambios permiten una mayor especialización de cada uno de los individuos a tareas concretas, permiten la división del trabajo.

Tanto en los antiguos grupos de personas (familias, tribus o clanes) como en los grupos actuales (asociaciones, grupos de amigos y también familias) es muy habitual el intercambio directo o trueque independientemente de que exista el dinero o no.   Pero este trueque no suele ser al contado. La dificultad de que los bienes y servicios existan o se presten al mismo tiempo y lo reducido del grupo y la confianza mutua entre los integrantes lleva a que ese trueque sea muy habitualmente a plazo o a crédito. Es decir, un cazador puede recibir los servicios de un curandero para sanar una herida de caza sin necesidad de pagarle los servicios al contado, ya que de forma general el cazador provee al curandero con alimentos.   Existe confianza entre los individuos, existe crédito.

¿Que tipo de crédito?  No es un crédito expresado en términos monetarios, ni tampoco necesariamente en términos de un bien concreto como por ejemplo podría ser la entrega de 15 kilos de naranjas en Enero a cambio de la promesa de recibir 15 kilos de trigo en Agosto.    Es un crédito en el que no se especifica de forma concreta alguna o varias de las siguientes cosas:  el bien a recibir, su calidad, su cantidad o en que fecha, es decir un crédito irregular.  Por el contrario, un crédito regular sería aquel en el que si se especifican todas y cada una de esas cosas.

Por otro lado, creo honestamente que el socialismo (propiedad comunal de los bienes: vivienda, tierra, herramientas…) es perfectamente viable como sistema de organización económico en grupos muy reducidos.  El socialismo y el crédito irregular en absoluto tienen que ir de la mano, pero por cuestiones prácticas es muy posible que ambos se den en estos grupos reducidos, donde además no es necesario ni práctico el intercambio a través de la moneda,  ocupando su lugar el trueque y la confianza o más concretamente el trueque y el crédito irregular.   Los problemas del socialismo vienen cuando se intenta aplicar al ámbito incorrecto, que es en comunidades o sociedades amplias y complejas donde la norma es que los agentes interactuan sin conocerse, por ejemplo el que compra gasolina no tiene la más remota idea de quien es el que extrajo el petróleo que se utilizó para producirla y de su honorabilidad o profesionalidad.  Algo muy similar ocurre cuando el crédito irregular se utiliza en ámbitos sociales muy extendidos.

En un entorno reducido y controlado donde todo el mundo se conoce, los actos de los miembros tienden a salir siempre en la foto, y es muy complicado que alguien escape incumpliendo las obligaciones adquiridas por el crédito irregular que le fue concedido.   Un miembro que por ejemplo no cumpla sus obligaciones por holgazán será reprendido por los demás más pronto que tarde, incluso si no corrige su actitud podría llegar a ser excluido del grupo.

Sin embargo, cuando el crédito irregular fluye entre individuos que se desconocen, se abre la vía a que aquellos que sistemáticamente cometen errores o incumplen sus compromisos no sean detectados por los demás, abusando del crédito que se les otorga.   El colmo de esta situación es cuando se utiliza el crédito irregular como moneda, y se permite que las deudas sean canceladas con adicional crédito irregular.   Y desgraciadamente los pilares fundamentales de los sistemas monetarios actuales (Dolares, Euros) son precisamente la moneda basada en Crédito Irregular y la Reserva Fraccionaria, mecanismo este último que nos habilita a todos, y especialmente a los Estados, para emitir crédito irregular a través de los bancos.

Las monedas que utilizamos hoy día son clarísimos créditos irregulares, porque no especifican que bien recibiremos, ni que cantidad, ni su calidad ni en que fecha.  Supuestamente los bancos velan por que sus deudores cumplan con sus compromisos, pero su incentivo para hacerlo es muy débil porque ellos solo intermedian el crédito, no lo otorgan, llevándose un margen via intereses por un capital que no tienen.  Este margen regalado sobre el gran volumen de préstamos que la Reserva Fraccionaria permite hacer al banco, proporciona un gran colchón de ingresos para cubrir muchos préstamos fallidos, incentivo ideal para que el banco sea mucho menos diligente de lo que debiera a la hora de intermediar préstamos.

Pero un momento, ¿Quien regala ese margen de intereses al banco?  Pues todo aquel que acepta vender bienes y servicios a cambio de Dólares o Euros.  ¿Y por qué hace ese regalo?  Pues porque a cambio obtiene liquidez y al mismo tiempo se desentiende del comprador / deudor original y de los riesgos de que éste impague.   Hay que decir que si el banco realmente asumiera todo el riesgo de que el deudor impague no hablaríamos de regalo, pero es evidente que ningún banco es capaz de asumir que todos sus deudores impaguen.  Si eso sucediera, serían los depositantes del banco quienes paguen el pato o bien los contribuyentes si el banco es rescatado.

El gran Ludwig Von Mises dio buena cuenta de los insuperables problemas de coordinación que padece el Socialismo cuando se intenta aplicar a gran escala.  En el siglo XXI, la Teoría del Tiempo Económico de Carlos Bondone perfecciona a Mises al acuñar el concepto de crédito irregular.

La introducción del crédito irregular como moneda provoca una enorme distorsión de la confianza entre los agentes, amplificándola sobremanera en las fases de expansión crediticia y reduciéndola dramáticamente en las fases de contracción.  También tiene el pernicioso efecto de que muchos errores no se imputen a quien realmente los comete, todo esto unido a que además los precios están expresados en estas monedas basadas en crédito irregular nos lleva a poder afirmar que el cálculo económico también se dificulta sobremanera en los regímenes monetarios actuales.   Para llegar al colapso producido por un sistema económico socialista no es necesario que el sistema político sea socialista, es suficiente con inocular los principios de funcionamiento del socialismo en el sistema monetario.